Debate Sábado 29 a las 20h
Modera : Edgar Gonzalez
Participa : Assemble studio / atelier le balto / Diego Peris (todo por la praxis) / CTRL+Z / Ariel Jacubovich (CAPA)

“Un camello es un caballo diseñado por consenso”

Sir Alec Issigonis, diseñador del Mini

Tenemos la suerte de vivir en una sociedad egalitaria donde la participación es un derecho consolidado. La cultura digital da voz a quien posea un acceso a un blog, una sección de comentarios en un diario o participe en una red social. La posibilidad de expresar nuestra opinión lleva a la participación, el debate y la confrontación a la práctica diaria; a una habitual cotidianidad inexistente hace sólo unos años.
Pero, sin embargo, esta democratización de la opinión corre el peligro de convertirse en su peor enemiga. La cacofonía que, en la actualidad, emerge de estas prácticas, hace cada vez más difícil el poder discernir las voces validas de las que no lo son. El hecho de que cualquier persona pueda emitir su opinión, no conlleva que cualquier opinión sea valida, o que cada una de ellas posea la misma validez.
Desde la historia humana, es obvio que la gente ha encontrado un valor único en vivir y trabajar juntos. Pon gente junta, las oportunidades, ideas y riqueza parece crecer a un ritmo mucho más potente que la simple suma de sus componentes.
La participación se está convirtiendo en una moneda de cambio que todo lo compra y ayuda a desentenderse de responsabilidades. Políticos y burócratas la usan como herramienta de validación automática o legitimación política, sin ningún tipo de postura crítica. Porque, ¿Quién es el valiente que se atreve a contradecir a la voluntad popular, o a invalidar un proceso participativo?
Sería interesante mirar modelos más complejos de participación, como el modelo del meritocrático del software open source. No se trata de un sistema plano, si no sofisticadamente jerarquizado, en el cual cualquiera puede participar de acuerdo a una jerarquía y la reputación, que se van ganando a base de méritos obtenidos en el propio proceso.
Corremos el riesgo de que la participación, especialmente en tiempos de crisis, se entienda como un “buenismo”,
Una buena acción a la que nadie puede estar en contra, pero que queda lejos de ser una opción viable.

“You can’t just ask customers what they want and then try to give that to them. By the time you get it built, they’ll want something new. A lot of times, people don´t know what they want until you show it to them”Steve Jobs

Sin embargo, en el campo del diseño, son las decisiones son las que otorgan el valor añadido a la profesión, decisiones que alguien tiene que tomar y en las que el consenso tiende a decidir no la mejor opción si no la mas complaciente. La innovación conlleva riesgo y responsabilidad.

Como agentes de la innovación, como diseñadores tenemos el compromiso de al menos acercarnos con escepticismo y sentido crítico al respecto, antes de tomar la participación como la verdad absoluta, de hacer un uso inocente o banal de la misma, quizá deberíamos hacernos una serie de preguntas al respecto:
Son estas prácticas la panacea o un peligro de la demagogia colectiva? Es la participación en sí misma una herramienta de validación? Están siendo o pueden ser usadas como una cortina de humo, para beneficio especulativo? pero sobretodo: cual es el papel que debe jugar el arquitecto en todo esto?
Puede ser que el rol del arquitecto sea el de jugar un personaje pivotal en repensar el modelo de participación.
Poniendo en práctica las herramientas, técnicas y humanísticas, su capacidad analítica y visión periférica.
Quizá haya llegado el momento de desarrollar esta función tal cual la conocemos y evolucionarla.
Nunca habíamos tenido tantas herramientas para participar y sin embargo, los niveles de participación están
en sus cotas más bajas de la historia.
Podríamos dejar de pesar participación como ese modelo todo incluido y estático,
Repensándolo tal cual lo conocemos y básicamente usar el papel del arquitecto para desarrollar posiblemente
una nueva figura que desempeñe un rol emergente y decisivo en todo ello.

BIO

Edgar González, director de EGD, practica de la difusión de la arquitectura compaginada con una constante búsqueda de la innovación de procesos y tecnologías.
EGD EdgarGonzalezDesign, es una consultoría que trabaja la intersección de la tecnología, la comunicación y la arquitectura/diseño. Ideando
estrategias innovadoras que se adecuan a las necesidades específicas a cada proyecto.
Ha trabajado en The Economist, The Guardian, Phaidon, Architectural Association (AA Publications) dirige desde hace 10 años edgargonzalez.com una referencia internacional en la difusión de la arquitectura y sus tangencias.
Profesor de proyectos, narrativas arquitectónicas, fabricación digital y dibujo de la información ha enseñado en la Universidad Europea de Madrid, Architectural Association London, IE University, Universidad de Alicante, Istituto Europeo di Design, Universidad Politécnica de Madrid.
Conferenciante en tópicos como Innovación, Smart Cities, Design Thinking, Tecnología y Comunicación centrada en el Diseño y Arquitectura.