En 2005 obtuvimos una subvención del Fondo de Capital Cultural de Berlín para transformar cuatro parcelas vacías de Berlín-Mitte en jardines para el verano. El proyecto se llamaba Woistdergarten? [¿Dónde está mi jardín?] y era una invitación a que el ciudadano percibiera mejor su entorno y apreciara ambos lados de un mismo lugar: la parcela vacía abandonada abierta a todos y, por otro lado, un lugar donde alguien se ocupara de cuidar las plantas. También quisimos demostrar el valor de esas parcelas vacías en medio de la ciudad, el valor de tener espacios libres y de vegetación silvestre en una densa área construida. Después del verano de 2005, una vez construidos los jardines, no sabíamos qué pasaría con ellos, si serían nuevamente abandonadas o si, en su lugar, se habría edificado. En efecto, ocho años después hay muchas menos parcelas vacías en medio de Berlín. Y ¿en qué se transformaron nuestros jardines? Uno de ellos fue construido, otro está en proceso de construcción y otro ha sido transformado en un jardín aún más grande destinado a ser la zona de juegos de una escuela. El cuarto, el Jardín-pizarra, ubicado detrás del Museo de Arte Contemporáneo “Hamburger Bahnhof”, sigue todavía allí para el disfrute del público.
De la subvención que pedimos para este proyecto solo obtuvimos la mitad y, por ese motivo, no podríamos haberlo realizado sin la participación de 15 estudiantes de arquitectura del paisaje, provenientes de toda Europa (de la asociación ELASA), convirtiéndolo así en un proyecto participativo.
Los estudiantes buscaban una experiencia en Berlín y, por otro lado, una experiencia en la construcción. Se hicieron bocetos y los directores de la construcción junto con los jóvenes estudiantes, tuvieron que encontrar la forma de construirlo y completar el dibujo en el espacio. Fue un maravilloso proceso de aprendizaje para todos y dio el impulso necesario para que algunos de esos estudiantes montaran, posteriormente, su propia oficina.
El cuarto proyecto, que aún sigue allí ocho años después, tiene una ubicación especial: se sitúa en una esquina detrás del museo, escondido, buscando ser descubierto. El Jardín-Pizarra es una reliquia de una sala de espera de la antigua estación de tren que, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, nunca fue reconstruida. Con una modesta y respetuosa intervención, conseguimos transformarla en una semana. No plantamos nada, sólo cuidamos lo que se encontraba allí: algarrobo negro, abedules, sauces, árbol del cielo, árbol de tila y avellana.
Subrayamos la estructura existente y la organización del espacio trayendo grava negra, una plataforma larga de madera y una pizarra verde. También construimos una pequeña escalera con el fin de subir a las tablas. Este jardín no necesita riego y tampoco requiere un mantenimiento especial. Una vez al año, en primavera, lo visitamos y cortamos las ramas que bloquean el camino o quitamos un poco de hierba silvestre con el fin de hacer el espacio más visible y bonito, para redescubrir los contrastes entre las diferentes áreas.
Los árboles siguen creciendo, desarrollando sus propias personalidades.

El Jardín-Pizarra es un lugar para visitar cuando uno quiere estar en silencio, lejos del ruidoso tráfico de la ciudad; sólo con los pájaros, el cielo y las plantas (y algunos zorros que lo visitan de vez en cuando). También es un lugar para fiestas de cumpleaños con músicos y cantantes; un lugar para que algunos artistas creen sus obras, la mayoría en relación con la especificidad del lugar, su arquitectura y su especial ambiente.
Este jardín trabaja por su propia cuenta, no está realmente definido y permite mucha libertad. Por todas estas razones puede ser visto como TOPIAS.






BIO

Atelier le balto lebalto.de
Atelier lebalto fue fundado en el año 2000 y actualmente se compone de dos arquitectos paisajistas (Marc Pouzol and Marc Vatinel) y una urbanista en formación (Véronique Faucheur).
Atelier lebalto trabaja principalmente en definir y mejorar espacios públicos en un entorno urbano. Los arquitectos paisajistas y jardineros intentan reconocer y comprender las cualidades de los lugares, así como evaluar y demostrar su potencial para mejorarlos y transformarlos. La gran mayoría de las creaciones de Berlín, así como el estudio, con sede en Le Havre, son jardines y centros de comunicación e interacción.
Los primeros proyectos fueron Garden KW-01 en Berlín (patio de KW-Instituto de Arte contemporáneo) y el Jardin sauvage (jardín salvaje) en Paris (Palais Tokyo). Desde entonces, trabajan con diferentes instituciones de cultura y arte como Intermediae/Matadero (Madrid/España), Ludwig Fórum de Arte Internacional (AACHEN/Alemania) y Villa Romana (Florencia/Italia).